jueves, 7 de julio de 2016

De lo legal y lo moral

Desde el fondo de mi derrota escribo estas palabras, porque el sistema vence otra vez, porque la corte suprema permitió la discriminación de parte de las aseguradoras de salud y las libertades individuales de las cuáles se jactan los acérrimos defensores del modelo neoliberal, impuesto otrora a punta de bota y fusil, venció nuevamente.
Y nos desgastamos peleando por twitter, facebook, en persona y en virtual, si la señora de un diputado merece o no su pensión millonaria, obnubilados por semejante billetito asegurado de por vida mientras que el resto de los simples mortales con suerte percibiremos un tercio de lo que ganemos en nuestros últimos días de vida laboral...
Hoy me siento vencida, pisoteada y vulnerada. Ya no son solo las palabras las que duelen, sino las acciones de una clase dominante que nos tienen bajo su yugo opresor, y es como si el tiempo se hubiese congelado en este rincón del mundo, o peor aun, hubiese retrocedido y nos encontramos en tiempos feudales, donde dependemos del señor de turno para ver qué calidad de comida y vivienda nos quiere otorgar por nuestra fuerza de trabajo. La esclavitud no ha sido abolida aun en mi país, por favor no se tomen esto de forma literal, es mi vómito verborreico que necesito plasmar para que no sienta que todo lo discutido durante el día ha sido en vano, lo siento de verdad pero esta ponzoña no puede quedar dentro de mi porque amenaza con consumirme.
Hoy siento que he traspasado el pórtico del infierno y abandoné toda esperanza, pero tal como Scarlett O'Hara me digo a mí misma que mañana será otro día, y el sueño despejará la nube gris que me ha abrumado todo el día de hoy.